Skip to content

Somos un equipo catalizador de liderazgo.
Maximizamos tu potencial y tu proyecto de vida.



Seriamente comprometidos con el desarrollo personal
y la formación integral del liderazgo emergente

en América Latina y el mundo hispano global

Nuestra Misión

Desafiar, entrenar y equipar integralmente personas y líderes que se constituyan en agentes de cambio en el contexto de la cultura latinoamericana y la diáspora latina en el mundo.

Desarrollamos

Programas de Capacitación, Entrenamiento y Coaching que contribuyan significativamente en:

  • El crecimiento personal integral
  • El logro de objetivos estratégicos
  • El mejoramiento del trabajo en equipo
  • El desempeño eficaz de comunidades de alto impacto social

Programa de Desarrollo Personal Integral

Ideado para guiarte a replantear tus metas y sentido de propósito en la vida, según tu diseño particular único, brindándote herramientas que te ayuden a producir los cambios requeridos para alcanzar objetivos trascendentes.

Coaching Especializado en Desarrollo de Fortalezas

Programa diseñado para ayudarte a identificar y repotenciar tus metas y talentos personales, de manera que logres desenvolverte plenamente en el ámbito personal, familiar y profesional, maximizando el desarrollo de tus fortalezas.

Red Global de Líderes y Comunidades de Impacto

Una familia global de líderes seriamente comprometidos con el desarrollo personal y el bienestar social integral, liderando comunidades y proyectos estratégicos de alto impacto social en sus respectivos contextos.

Nuestro Equipo

Director & Consultor Senior

Julio C. Lugo, Mg.

Líder Asociado (Diáspora Latina EEUU - UE)

Marco Lugo

Director & Consultor Senior

Julio C. Lugo, Mg.

G.Coach. Estratégico, intuitivo y altamente calificado para guiarte a desarrollar tus fortalezas y vencer tus limitaciones.

Coach de Fortalezas acreditado por Gallup. 

M.Code Practitioner

Licenciado en PNL.

Líder Asociado (Diáspora Latina EEUU - UE)

Marco Lugo

Mindfulness Coach. Creativo, empático y relacional. Experimentado y dispuesto a ayudarte a considerar otros enfoques en tus procesos de cambio y adaptación a realidades desafiantes.

Comments Box SVG iconsUsed for the like, share, comment, and reaction icons

COMENZAR UN NUEVO AÑO

Comenzar un nuevo año es siempre motivo de reflexión, y en ello hay virtud. Claro está que todos deseamos nos vaya bien, o por lo menos mejor que en el año que se fue; pero ¿qué calendario viene con tal garantía?

Cierta vez le preguntaron al polémico escritor y ensayista inglés G.K. Chesterton qué era un optimista, y él respondió: «Un optimista es un imbécil, pero feliz; y un pesimista es un imbécil, pero desgraciado», con lo que quiso decir que tanto el uno como el otro caen en el error de asumir frente a la vida actitudes a priori, sin fundamento racional.

Hay quienes optimistamente, para asegurarse el buen porvenir, cumplieron al pie de la letra con las cábalas recomendadas: uvas, champagne, prendas amarillas, baños de florecimiento y cuantas otras fórmulas se ofrecen para la ocasión. Otros, más espiritualmente quizás, simplemente lo declararon por fe. Lo cierto es que cada quien hizo o deshizo lo que estimó adecuado para la fecha.

Pero, ¿será que esto es suficiente? ¿Podrán los buenos deseos cargados de sincero optimismo cambiar el curso de los sucesos que llegarán a nuestras vidas como encomiendas imprevistas del futuro? No se trata aquí de ser pesimista, tampoco conformista, mucho menos fatalista, sino simplemente de procurar reflexionar con seriedad.

Salvador Dellutri, reconocido periodista y predicador argentino, señala con acierto: «Algunas personas creen que ser optimista es una forma superior de ver la realidad, pero el optimismo es sólo una manifestación de limitación y candidez intelectual, una confusión entre la expresión de deseos y la realidad. Podemos ser en algunas ocasiones optimistas y en otras no, porque todo depende de las circunstancias, porque si el optimismo no tiene base racional desemboca en la frustración»(1).

No es cuestión, entonces, de ser optimistas o pesimistas, sino de tener bien en claro que la vida es una aventura maravillosa en la cual no caímos por azares del destino, sino por voluntad divina, y desde esta perspectiva hacer la necesaria introspección.

Cuando Jesús terminó de pronunciar el conocido Sermón del Monte, le dijo a su audiencia: «Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Vinieron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina»(2).

Las «palabras» a las que el Maestro se refería comenzaban con deseos de bienaventuranza para sus oyentes; pero en su discurso, el Señor no engañó nunca a sus discípulos diciéndoles que no habrían de experimentar temporales imprevistos en la construcción de sus vidas. Lo que sí hizo fue darles una clave para evitar su desdicha. Una clave que exige nuestra naturaleza rebelde e indisciplinada, esa que cada nuevo año muchas veces se propone las mismas viejas cosas que luego incumple.

Esta clave es una garantía certera de supervivencia, con fundamento racional. Aplicarla es cuestión de convicción y firme determinación, aunque nos cueste, pero vale la pena.
Cimentar la vida sobre «la Roca inconmovible de los siglos» es la única garantía de que, pase lo que pase, venga lo que viniere, estaremos bien y tendremos paz, no la que el mundo nos brinda, sino aquella que sobrepasa todo entendimiento y que sólo Dios otorga(3).

Como dijimos al inicio, empezar un nuevo año es siempre motivo de reflexión, y en ello hay virtud, si tenemos en cuenta que «la virtud es cuestionarse las convicciones con la intención de descubrir un propósito más elevado en la vida, perseguirlo para alcanzar una mayor excelencia y, durante el proceso, inspirar a nuestra sociedad para que también lo haga»(4).

«Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor»(5).

¡Que tengas un año bienaventurado, que desarrolles virtud, y disfrutes de aquella paz que sobrepasa todo entendimiento!

Un gran abrazo

Julio C. Lugo, Mg.
___________________________________________________
(1) Salvador Dellutri: Las Estaciones de la Alegría, p. 37.
(2) Mateo 7:24-27. La Biblia, NVI.
(3) Epístola a los Filipenses 4:7, La Biblia
(4) Christopher Phillips: Seis Preguntas de Sócrates, p. 13.
(5) 1 Pedro 1:5-7. La Biblia, NVI.
... See MoreSee Less

COMENZAR UN NUEVO AÑO

Comenzar un nuevo año es siempre motivo de reflexión, y en ello hay virtud. Claro está que todos deseamos nos vaya bien, o por lo menos mejor que en el año que se fue; pero ¿qué calendario viene con tal garantía? 

Cierta vez le preguntaron al polémico escritor y ensayista inglés G.K. Chesterton qué era un optimista, y él respondió: «Un optimista es un imbécil, pero feliz; y un pesimista es un imbécil, pero desgraciado», con lo que quiso decir que tanto el uno como el otro caen en el error de asumir frente a la vida actitudes a priori, sin fundamento racional. 

Hay quienes optimistamente, para asegurarse el buen porvenir, cumplieron al pie de la letra con las cábalas recomendadas: uvas, champagne, prendas amarillas, baños de florecimiento y cuantas otras fórmulas se ofrecen para la ocasión. Otros, más espiritualmente quizás, simplemente lo declararon por fe. Lo cierto es que cada quien hizo o deshizo lo que estimó adecuado para la fecha. 

Pero, ¿será que esto es suficiente? ¿Podrán los buenos deseos cargados de sincero  optimismo cambiar el curso de los sucesos que llegarán a nuestras vidas como encomiendas imprevistas del futuro?  No se trata aquí de ser pesimista, tampoco conformista, mucho menos fatalista, sino simplemente de procurar reflexionar con seriedad. 

Salvador Dellutri, reconocido periodista y predicador argentino, señala con acierto: «Algunas personas creen que ser optimista es una forma superior de ver la realidad, pero el optimismo es sólo una manifestación de limitación y candidez intelectual, una confusión entre la expresión de deseos y la realidad. Podemos ser en algunas ocasiones optimistas y en otras no, porque todo depende de las circunstancias, porque si el optimismo no tiene base racional desemboca en la frustración»(1). 

No es cuestión, entonces, de ser optimistas o pesimistas, sino de tener bien en claro que la vida es una aventura maravillosa en la cual no caímos por azares del destino, sino por voluntad divina, y desde esta perspectiva hacer la necesaria introspección.

Cuando Jesús terminó de pronunciar el conocido Sermón del Monte, le dijo a su audiencia: «Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Vinieron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina»(2).

Las «palabras» a las que el Maestro se refería comenzaban con deseos de bienaventuranza para sus oyentes;  pero en su discurso, el Señor no engañó nunca a sus discípulos diciéndoles que no habrían de experimentar temporales imprevistos en la construcción de sus vidas. Lo que sí hizo fue darles una clave para evitar su desdicha. Una clave que exige nuestra naturaleza rebelde e indisciplinada, esa que cada nuevo año muchas veces se propone las mismas viejas cosas que luego incumple. 

Esta clave es una garantía certera de supervivencia, con fundamento racional. Aplicarla es cuestión de convicción y firme determinación, aunque nos cueste, pero vale la pena. 
Cimentar la vida sobre «la Roca inconmovible de los siglos» es la única garantía de que, pase lo que pase, venga lo que viniere, estaremos bien y tendremos paz, no la que el mundo nos brinda, sino aquella que sobrepasa todo entendimiento y que sólo Dios otorga(3).

Como dijimos al inicio, empezar un nuevo año es siempre motivo de reflexión, y en ello hay virtud, si tenemos en cuenta que «la virtud es cuestionarse las convicciones con la intención de descubrir un propósito más elevado en la vida, perseguirlo para alcanzar una mayor excelencia y, durante el proceso, inspirar a nuestra sociedad para que también lo haga»(4). 

«Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor»(5).

¡Que tengas un año bienaventurado, que desarrolles virtud, y disfrutes de aquella paz que sobrepasa todo entendimiento!

Un gran abrazo

Julio C. Lugo, Mg.
___________________________________________________
(1) Salvador Dellutri: Las Estaciones de la Alegría, p. 37.
(2) Mateo 7:24-27. La Biblia, NVI.
(3) Epístola a los Filipenses 4:7, La Biblia
(4) Christopher Phillips: Seis Preguntas de Sócrates, p. 13.
(5) 1 Pedro 1:5-7. La Biblia, NVI.

Comment on Facebook

Disfruté con deseos esta reflexión. Muy cierto. Afirmemos nuestra virtud en nuestras convicciones que trazan el rumbo a los propósitos divinos cimentados en la Roca Inconmovible.

4 years ago
LIDERAL.Liderazgo Integral

... See MoreSee Less

LIDERAZGO

«No se trata de una personalidad magnética; eso puede ser sólo facilidad de palabra. Tampoco de hacer amigos o influir sobre las personas; eso es adulación. El liderazgo es lograr que las miradas apunten más alto, que la actuación de la gente alcance el estándar de su potencial y que la construcción de personalidades supere las limitaciones personales».

Peter Drucker

#liderazgointegral
#liderazgotransformacional
... See MoreSee Less

LIDERAZGO

«No se trata de una personalidad magnética; eso puede ser sólo facilidad de palabra. Tampoco de hacer amigos o influir sobre las personas; eso es adulación. El liderazgo es lograr que las miradas apunten más alto, que la actuación de la gente alcance el estándar de su potencial y que la construcción de personalidades supere las limitaciones personales».

Peter Drucker

#liderazgointegral
#liderazgotransformacional

«Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, cuando su trabajo está hecho y su meta cumplida, ellos dirán: Lo hicimos nosotros».

– Lao Tzu

#liderazgointegral
#influencer
... See MoreSee Less

«Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, cuando su trabajo está hecho y su meta cumplida, ellos dirán: Lo hicimos nosotros». 

– Lao Tzu

#liderazgointegral
#influencer

«En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán muy bien equipados para un mundo que ya no existe».

– Eric Hoffer

#liderazgointegral
#TiemposDeCambio
... See MoreSee Less

«En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán muy bien equipados para un mundo que ya no existe». 

– Eric Hoffer

#liderazgointegral
#TiemposDeCambio
Sentido de Propósito

VIVIR POR VIVIR

En el pensamiento helénico de la antigüedad, dos prominentes escuelas filosóficas acuñaron lemas que marcaban dos estilos de vida alternativos. Para una de ellas, la

Sentido de Propósito

EL AMOR Y EL SENTIDO DE PROPÓSITO

En cierta ocasión el filósofo y Premio Nóbel de Literatura, Bertrand Russell, dijo: “A menos que se dé por hecho la existencia de Dios, la